
¿Por qué se dañan los calentadores de baño? (Y cómo lo solucionamos)
Los baños son un verdadero desafío para los dispositivos electrónicos. En un momento hay vapor abundante, y al siguiente, calor extremo.
En la mayoría de los calentadores infrarrojos de pared, siempre hay un punto que se daña primero: justo donde el cable se conecta con el elemento calefactor. Si esa conexión se debilita, la humedad puede penetrar en el interior del dispositivo. Si el aislamiento se vuelve frágil, se produce un cortocircuito. No es una combinación nada buena.
El problema con los sellos “baratos”
La mayoría de los calentadores económicos utilizan solo pegamento básico o silicona de baja calidad para sellar las conexiones. Pero esto no es suficiente. Estos calentadores están sometidos a ciclos térmicos constantes: primero se calientan, luego se enfrían, y así sucesivamente. Con el tiempo, ese pegamento barato se endurece y se agrieta. Lo llamamos fragilización; en realidad, el sello simplemente se convierte en algo inútil. Una vez que se rompe, el oxígeno y el vapor afectan los cables de cobre. Estos se oxidan y se dañan, y el calentador se convierte en una simple decoración inútil.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos sellos de vidrio-metalresistentes al calor o materiales cerámicos especializados. ¿Por qué? Porque estos materiales se expanden y se contraen al mismo ritmo que el tubo de cuarzo. Cuando el calentador alcanza su temperatura máxima, el sello sigue en su lugar. No se separa ni deja espacios entre los cables.
Mantener todo seguro
No se trata solo de hacer que el calentador dure más tiempo. Se trata también de garantizar la seguridad. Cuando el aislamiento se derrite o se agrieta debido al calor, los cables se acercan demasiado entre sí. En un baño lleno de vapor, esa humedad actúa como un puente para la electricidad. Eso es lo que causa un cortocircuito.
Para evitarlo, utilizamos un enfoque en tres pasos: primero, utilizamos conectores mecánicos; luego, añadimos material dieléctrico resistente al calor. Finalmente, envolvemos todo ello en un manguito reforzado resistente al calor.
Puede parecer excesivo, pero así el circuito eléctrico permanece aislado, incluso cuando el exterior del calentador está expuesto al vapor y a las salpicaduras.
Un consejo rápido para la instalación
Existe un compromiso aquí. Como nuestros sellos son muy resistentes, los cables son un poco más rígidos que los de los calentadores económicos. No doble los cables bruscamente. Si fuerzas los cables en un ángulo agudo, podrías dañar el sello que acabas de instalar. Simplemente da a los cables algo de espacio para moverse. Así durarán muchos años.