
Dejen de destruir sus calefactores exteriores cada vez que se quema una bombilla
Seamos honestos: los calefactores exteriores son un verdadero desafío. Debido a la lluvia, el polvo y los cambios constantes de temperatura, su equipo sufre mucho.
Si utilizan calefactores con clasificación IP66, ya han resuelto el problema del agua. Pero hay algo importante que debe tenerse en cuenta: por más resistente que sea la carcasa al agua, las lámparas infrarrojas eventualmente se quemarán. Es una cuestión de física. En el transcurso de cinco años, esto inevitablemente ocurrirá.
El problema de las “carcasas selladas”
La mayoría de los calefactores resistentes al agua están diseñados como verdaderos “búnkeres”. Están herméticamente cerrados, lo cual suena genial… hasta que una de las lámparas se quema. De repente, se convierte en un verdadero problema. Tienes que retirar todo el aparato de la pared o tirar una carcasa en buen estado solo porque una pieza ha fallado. Es un gran desperdicio de recursos, y también de tiempo.
Nos cansamos de eso. Por eso dejamos de construir “búnkeres” y comenzamos a fabricar módulos. En lugar de un sellado permanente, utilizamos puntos de acceso con juntas y terminales de conexión rápidas.
Cómo funciona este sistema
Piense en el elemento calefactor como una batería en un control remoto: es un componente consumible. Debería ser fácil de reemplazar.
Con este sistema, no necesita manipular la caja de control ni volver a conectar nada. Solo tiene que abrir la carcasa modular, sacar la lámpara gastada y colocar una nueva. Utilizamos conectores estandarizados, por lo que la lámpara encaja perfectamente cada vez. No hay necesidad de adivinar ni preocuparse por cortocircuitos. Lo mejor de todo es que el marco del módulo se encarga de mantener el sello hermético, así que la protección IP66 se mantiene intacta incluso después del reemplazo.
Un consejo sobre los sellos
Los diseños modulares tienen naturalmente más “bordezas” que un objeto metálico soldado. Eso significa que debe tener más cuidado. Utilizamos juntas de silicona de alta temperatura, ya que no se vuelven frágiles ni se agrietan cuando hace calor. Pero debe asegurarse de que las juntas estén bien colocadas. Si comprime el sello al cerrarlo, dejará que entre el agua. Tómese dos segundos para asegurarse de que todo esté bien ajustado.
Por qué esto es importante
Imagínese la diferencia entre desmontar el aparato durante dos horas y reemplazar la lámpara en 10 minutos. Esto cambia completamente su presupuesto. Puede conservar la carcasa costosa y los componentes electrónicos, reemplazando solo el elemento de cuarzo o halógeno. Es una solución rápida que permite seguir utilizando el calefactor sin tener que rediseñar toda la instalación.