
Instalar calentadores infrarrojos en techos muy altos es una tarea difícil. Eso ejerce mucha presión sobre los componentes del dispositivo. La mayoría de las veces, cuando estos dispositivos fallan, es debido a la humedad. Imagina una pequeña gota de agua que cae sobre un tubo de cuarzo extremadamente caliente. Ese cambio brusco de temperatura, lo que llamamos choque térmico, hace que el vidrio se agriete al instante. Es un desastre. Por eso, construimos nuestros dispositivos para techos altos con sellos especiales que evitan la formación de vapor y la entrada de líquidos.
Lidiando con la humedad
Los techos altos son como imanes para la humedad. Se producen cambios bruscos de temperatura que causan la formación de vapor justo donde no queremos que aparezca. Hemos modificado la forma de la carcasa y añadido sellos especializados para mantener la humedad alejada de los elementos emisores de calor. Al mantener la superficie completamente seca, evitamos esos “puntos fríos” que suelen hacer que los tubos se dañen antes de tiempo. Además, esto asegura que el calor llegue uniformemente al suelo, en lugar de dejar zonas frías aquí y allá.
Diseñados para entornos difíciles
Si tienes un taller o un almacén, sabes que nunca está limpio. Hay polvo, suciedad y, de vez en cuando, algo que probablemente no deberías inhalar. Utilizamos carcasas con clasificación IP para proteger los componentes eléctricos y el reflector. La verdad es que el agua que llega a los terminales expuestos puede causar cortocircuitos o conexiones oxidadas. Nuestros sellos actúan como escudo contra todo ese desorden. Claro, hay un pequeño sacrificio: estas carcasas pueden reducir el flujo de aire detrás del dispositivo. Asegúrate de que los soportes de montaje dejen suficiente espacio para que el dispositivo funcione bien, incluso si está en funcionamiento las 24 horas del día.
Menos tiempo subido a una escalera
¿Cuál es la verdadera ventaja? No necesitas sacar una escalera de 10 metros cada pocos meses solo para cambiar una lámpara que se ha estropeado. Hemos diseñado estos dispositivos para resistir entornos húmedos y polvorientos. Una vez que están conectados, esos niveles extras de protección actúan como un amortiguador. Si algo se estropea, probablemente sea algún componente eléctrico reemplazable, y no ese delicado tubo de cuarzo. Así, la vida se vuelve mucho más fácil.