
Hacer que los calentadores infrarrojos inteligentes funcionen realmente bien
Si alguna vez has intentado conectar un calentador infrarrojo de alta resistencia a un sistema domótico inteligente, sabrás lo difícil que es. Por lo general, no se trata de un problema relacionado con la aplicación, sino con el hardware.
Para lograr esa sensación de calor inmediato en cuanto entras en una habitación, utilizamos elementos infrarrojos de onda corta. Los envolvemos en carcasas con clasificación IP65, lo que significa que están herméticamente cerradas. Así, el polvo no puede entrar y el agua no puede dañar los componentes electrónicos. Por eso se pueden colocar en patios húmedos o baños con vapor, sin preocuparse por cortocircuitos.
El secreto de la velocidad
Lo especial aquí es su baja masa térmica. Piensa en esos antiguos radiadores llenos de aceite: hay que esperar veinte minutos para que la habitación se vuelva cálida. Pero estos elementos infrarrojos son diferentes: alcanzan su temperatura máxima en segundos.
Los conectamos mediante relés o atenuadores TRIAC de alta resistencia. En el momento en que el controlador inteligente envía la señal, el relé se activa y sientes el calor casi al instante. Es muy satisfactorio.
No dejes que tu enchufe inteligente se dañe
Aquí es donde la gente suele cometer errores: no puedes simplemente conectar un calentador profesional a un enchufe inteligente barato. La mayoría de esos enchufes solo pueden manejar 10A o 15A, pero un elemento infrarrojo de alta calidad necesita mucha más potencia.
Para evitar daños, utilizamos el controlador inteligente como “disparador” de bajo voltaje para un contactor de alta corriente. Esto separa el “cerebro” (la señal del sistema domótico) del “músculo” (la energía que llega al calentador).
El problema de los ciclos cortos
Dado que estos elementos reaccionan tan rápido, no retienen el calor. Esto causa problemas con los sensores. Si colocas el sensor demasiado cerca del calentador, podrás tener ciclos cortos: el calentador se enciende, alcanza la temperatura deseada en diez segundos, se apaga y vuelve a encenderse una y otra vez. Es molesto y acelera el desgaste de los relés.
Para solucionarlo, debes elegir bien dónde colocar el sensor o usar un bucle PID en el software para regular la potencia. De esta manera, el calor será más constante, en lugar de ser una serie de picos bruscos.