
Hacer que el calor exterior funcione bien con tu hogar inteligente
Seamos honestos: la mayoría de los calentadores exteriores son algo arriesgado. Una tormenta repentina o cierta niebla densa pueden dañar su electrónica. Es frustrante. Por eso hemos elegido calentadores infrarrojos con clasificación IP65.
En términos sencillos, eso significa que el cuerpo del calentador está bien sellado. El polvo no puede entrar, y si llueve de repente en tu patio o balcón, el dispositivo no sufrirá cortocircuitos. Puedes dejarlos afuera sin preocuparte cada vez que las nubes se tornen oscuras.
Calor que no te hace esperar
Utilizamos luz infrarroja de onda corta. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire a tu alrededor, pero eso no funciona cuando sopla el viento. Estos calentadores envían calor directamente hacia ti y tus invitados, de inmediato.
Cuando presionas el botón en tu controlador de hogar inteligente, el filamento de tungsteno se enciende casi al instante. No tienes que esperar diez minutos para que el calentador esté listo. Simplemente lo sientes enseguida.
Para que funcione bien con un hogar inteligente…
Para que estos calentadores funcionen bien con un hogar inteligente, es necesario utilizar relés adecuados. Hemos diseñado estos dispositivos para que puedan manejar cambios bruscos de estado, evitando así su desgaste. Ya sea que uses Zigbee o Matter, la configuración es sencilla. Con un simple toque en tu teléfono, se envía una señal, el circuito se activa y ya estás caliente. Así de simple.
Los sacrificios necesarios
Aquí está el problema: la impermeabilización no es gratuita. Las juntas y conexiones herméticas hacen que el dispositivo sea un poco más grande que aquellos que se colocan en la sala de estar. Es un sacrificio, pero es la única forma de evitar que entre la lluvia.
Luego está el consumo de energía. Estos calentadores consumen mucha electricidad. Si vas a agregar varios de ellos a tu red eléctrica actual, verifica tus disyuntores. No querrás quedarte a oscuras porque los calentadores hayan interrumpido el suministro de energía al encenderse. Asegúrate de que tus cables puedan soportar esa carga.
Y por último: estos no son dispositivos “ponlos y olvídalo”. La carcasa está protegida, pero el cristal del emisor puede ensuciarse. La sal o la suciedad acumulada con el tiempo pueden bloquear el calor. De vez en cuando, limpia los calentadores. Así, el calor llegará exactamente donde deseas.