
En la práctica, ese perfil de temperatura del horno no es algo deseable. Es la línea que separa un proceso exitoso de uno en el que se generan desperdicios. Cuando el Termopar se desvía, el vidrio se calienta de manera irregular. Esto genera estrés térmico, lo que a su vez provoca deformaciones o fracturas en las piezas después de ser dobladas o templadas. Por eso, el horno debe funcionar a temperaturas más altas para compensar, y eso aumenta los costos energéticos.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Un termopar para hornos de vidrio debe proporcionar lecturas estables en entornos de alta temperatura y con ciclos frecuentes. Utilizamos termopares de tipo K o S, con conexiones aisladas con materiales minerales y conectadas a tierra; esto permite una respuesta rápida y lecturas precisas. El material de la cubierta del termopar depende del ambiente del horno: cuarzo o aleaciones en zonas oxidantes, y cerámica resistente en zonas donde hay mucha convección. Elegimos la emisividad y la geometría de montaje adecuadas para reducir los errores de medición, de modo que las lecturas reflejen la temperatura real de la superficie del vidrio, y no la de las paredes del horno.
Por qué esto funciona en la práctica
Un control más preciso de la temperatura significa un mejor rendimiento. Menos choques térmicos y menos fracturas mejoran la repetibilidad al doblar las piezas, y la resistencia del vidrio durante el proceso de templado sigue estando dentro de los parámetros esperados. Menos piezas defectuosas significa menos trabajo de reparación y desperdicios. También se evita que el horno funcione por encima de sus límites, lo que reduce el consumo de energía por unidad producida. Además, cuando la vida útil del sensor es predecible, no es necesario reaccionar ante sus desviaciones o fallos; basta con reemplazarlo a tiempo, manteniendo así bajo control el tiempo de inactividad y los costos de mantenimiento.
Los detalles que pueden causar problemas
La geometría de instalación es importante. Si se coloca el termopar en una zona donde no hay vidrio, este leerá la temperatura del aire, en lugar de la del vidrio. Entonces, el sistema de control seguirá una señal incorrecta. Es necesario calibrar el termopar a la temperatura de operación, y elegir un material adecuado para su montaje, teniendo en cuenta el perfil de ciclo térmico del horno. En zonas con alta humedad, la vida útil del termopar será menor; por eso, es necesario inspeccionarlo regularmente y tener repuestos listos.