
En el taller, el calentamiento del vidrio no perdona errores. Un punto caliente durante el proceso de doblado puede causar distorsiones ópticas. Si hay un retraso en la precalentación, se producirán diferencias en la temperatura y estrés térmico. En el proceso de laminación, una curación lenta o desigual genera burbujas y bordes débiles. Es necesario contar con datos de temperatura fiables, y eso lo antes posible para poder actuar rápidamente.
Lo que realmente importa Hemos diseñado este dispositivo de medición de temperatura láser con un sensor infrarrojo de alta velocidad y un foco láser preciso. Puede medir la temperatura de la superficie en pocos milisegundos, lo que permite monitorear la tasa de calentamiento y el tiempo de permanencia en cada etapa del proceso, incluso en vidrio caliente, superficies recubiertas e incluso en moldes. La óptica está ajustada para adaptarse a la emisividad del vidrio y a los recubrimientos comunes de tipo Low-E, lo que reduce las variaciones en las mediciones. La carcasa está diseñada para resistir calor, polvo y vibraciones. Los señales de salida son analógicas y digitales, y pueden conectarse directamente a los sistemas de control de los hornos, asegurando así que la curva de calentamiento sea consistente en cada turno.
La razón por la cual este dispositivo funciona bien en procesos de doblado de vidrio es simple: se controla la deformación y la forma del vidrio manteniendo un perfil térmico uniforme en toda la superficie. Este dispositivo elimina la necesidad de hacer conjeturas, lo que reduce las reparaciones y permite mantener el proceso en marcha.
En el proceso de templado, una precalentación uniforme antes del enfriamiento reduce las fracturas y daños en el vidrio.
En el caso de la laminación con EVA y SGP, alcanzar el perfil de temperatura adecuado en el autoclave u horno acelera el tiempo de curado y mejora la resistencia de la unión entre las capas. Esto se traduce en un mayor rendimiento, menos productos defectuosos y menos energía consumida por metro cuadrado.
Algunas consideraciones importantes: el sensor mide la temperatura de la superficie, por lo que la emisividad y la calidad de la óptica son cruciales. Si se trabajan capas gruesas o estructuras multinivel, es necesario verificar los valores con una sonda de contacto durante la configuración inicial.
La instalación es sencilla, pero es importante asegurarse de que el haz láser permanezca en el lugar correcto durante todo el ciclo. También hay que tener en cuenta que puede haber un pequeño desvío al medir superficies altamente reflectantes. Basta programarlo una vez y luego fijar el perfil correspondiente.